Personas dependientes

Cuando existe un deterioro leve o moderado debido a la edad, por efecto de un ictus, un traumatismo craneoencefálico, una enfermedad neurodegenerativa o porque ya hay diagnóstico de algún tipo de demencia, las intervenciones se dirigen a reforzar las capacidades residuales, con lo que se evita la frustración de la persona y se mejora su autoestima y autoeficacia.

Mediante diferentes técnicas y estrategias que entrenan y estimulan la capacidad psicomotriz y las distintas funciones cognitivas (percepción, atención, razonamiento, abstracción, memoria, lenguaje, procesos de orientación y praxias), se pretende  mejorar el funcionamiento cognitivo en general, ajustando siempre la dificultad y ritmo de trabajo al nivel demandado de cada persona.

Se pueden entrenar entre otras cuestiones:

  • La orientación en el tiempo y el espacio.
  • La memoria.
  • La capacidad de atención.
  • La psicomotricidad fina y gruesa.
  • La fluidez verbal.
  • La planificación de las acciones.
  • La estimulación auditiva.