Envejecimiento y vejez

El envejecimiento se refiere al conjunto de cambios progresivos de tipo morfológico, psicológico, bioquímico y fisiológico generados por el paso del tiempo que afectan a la estructura de cualquier organismo y que no son debidos a enfermedad o accidente.

La vejez es un estado que se alcanza cuando se cumplen determinados parámetros y condiciones establecidos por cada sociedad y cultura.

Vejez y enfermedad no son equiparables. Aunque la edad avanzada favorece el padecimiento de enfermedades, sobre todo degenerativas, no todas las personas mayores están afectadas por ellas.

Envejecimiento normal y envejecimiento patológico

El envejecimiento normal es debido al transcurrir de los años. En cambio el envejecimiento patológico se atribuye a causas originadas por enfermedades agudas y/o crónicas, factores ambientales, hábitos tóxicos (tabaquismo, el alcohol y otras drogas), presencia de tumores, traumatismos físicos, estrés cotidiano y reacciones secundarias a fármacos. Es decir, que cuando se dan situaciones especiales o adversas que producen un empeoramiento de la capacidad funcional orgánica, el proceso de envejecimiento fisiológico natural se transformaría en patológico.

¿Qué es el envejecimiento activo?

El envejecimiento activo se define como un proceso en el que se pretende mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen, favoreciendo sus oportunidades de desarrollo para una vida saludable, participativa y segura. El envejecimiento activo implica entender esta etapa de la vida como un ciclo más de crecimiento personal.

Esto significa:

  • Dar a las personas mayores la posibilidad de participar plenamente en la sociedad.
  • Fomentar sus oportunidades de empleo.
  • Permitirles contribuir activamente a través del voluntariado y de programas intergeneracionales.
  • Permitirles vivir con independencia adaptando la vivienda, las infraestructuras, la tecnología y el transporte.